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Deducción por inversión en vivienda habitual

El contribuyente que en virtud de sentencia judicial de divorcio satisface la totalidad de los pagos del préstamo para la adquisición de la vivienda habitual que en su día le fue concedido conjuntamente a ambos cónyuges y por cuya amortización los dos venían practicando la deducción por adquisición de vivienda habitual con anterioridad a 1-1-2013, tiene derecho a la aplicación de dicha deducción por la totalidad de las cantidades pagadas por tal concepto aun cuando solo sea propietario del 50% de la vivienda por no haberse liquidado la sociedad de gananciales, tanto en el caso de que la vivienda continúe teniendo para él y los hijos comunes la condición de habitual como en el supuesto de que la vivienda tenga dicha condición para los hijos comunes y el otro progenitor.

Cuantía sobre la que aplicar la deducción

En este procedimiento, se trata de determinar si el contribuyente tiene derecho a la aplicación de la deducción por adquisición de vivienda habitual por la totalidad de las cantidades pagadas por la hipoteca, aun cuando solo sea propietario del 50% de la vivienda.

Teniendo en cuenta que la normativa del Impuesto no contempla este supuesto, el TEAC considera que debe permitirse al ex-cónyuge que satisface la totalidad de las cuotas del préstamo hipotecario practicar la deducción por adquisición de vivienda por la totalidad de lo pagado, aun cuando solo sea propietario del 50% de la vivienda, por las siguientes razones:

  • Tal conclusión no se opone a la literalidad de la normativa reguladora de la deducción.
  • Tras la sentencia de divorcio, se siguen satisfaciendo en el período impositivo cantidades por la adquisición de una vivienda que tiene la condición de habitual para la unidad familiar integrada por uno de los ex-cónyuges y los hijos comunes. Tales cantidades, son las cuotas de amortización en el período impositivo del préstamo hipotecario total concedido para su adquisición.
  • Admitir que una sentencia judicial de divorcio pueda tener como consecuencia la limitación de la base de la deducción del ex-cónyuge cotitular del inmueble, al que obliga a pagar la totalidad de las cuotas de amortización del préstamo hipotecario, provocaría un enriquecimiento injusto a favor de la Administración, pues se satisfarían cantidades por la adquisición de una vivienda habitual por las que no se permitiría deducir; restringiendo así un beneficio fiscal al que tenía derecho la unidad familiar con anterioridad a dicha sentencia.

Esta conclusión es acorde con el enfoque seguido por el Tribunal Supremo a la hora de resolver las dudas que puedan plantear las normas reguladoras de la deducción por inversión en vivienda habitual, que habrá de hacerse en todo caso desde la interpretación más favorable a su reconocimiento.

Tendré que pagar el 100% de la hipoteca

Si, tras un divorcio, el cónyuge que abandona la vivienda asume el pago de la totalidad de la hipoteca de la vivienda común, también puede disfrutar del 100% de la deducción por compra de vivienda habitual. 

Si un matrimonio está disfrutando de la deducción por adquisición de vivienda habitual del IRPF y se separa, recuerde cómo queda dicha deducción si ambos cónyuges mantienen la propiedad de la vivienda:

  • El cónyuge que siga viviendo en el inmueble puede seguir aplicando la deducción por las cuotas de préstamo que satisfaga, en proporción a su porcentaje de titularidad.
  • El cónyuge que deja la vivienda también puede seguir aplicando la deducción por su parte de hipoteca si la sigue pagando y se dan ciertos requisitos.  En concreto, es preciso que el matrimonio tenga hijos comunes y que el inmueble siga constituyendo la vivienda habitual de estos y del excónyuge.

Cabe recordar que la deducción por vivienda solo es aplicable en el caso de las viviendas adquiridas antes del 1-1-2013. Además, para continuar disfrutándola, es necesario que el contribuyente también se hubiese acogido a la deducción por dicha vivienda en el IRPF de 2012 o de años anteriores.

El TEAC 23-11-21 analiza el caso de un contribuyente que, habiendo abandonado su vivienda tras separarse, se vio obligado por orden judicial a hacerse cargo de la totalidad del préstamo, es decir, se vio obligado a asumir tanto su parte del préstamo como la del otro cónyuge (esto puede suceder, por ejemplo, en aquellos casos en los que el cónyuge que sigue residiendo en la vivienda sale muy perjudicado económicamente con la separación y el juez decide que debe recibir una compensación económica por ello).

Al presentar su declaración de IRPF, dicho contribuyente optó por calcular la deducción del IRPF por la totalidad de los pagos realizados y no solo en proporción a su porcentaje de titularidad en la vivienda. Aunque en un primer momento Hacienda se opuso a la deducción y solo la permitió por el 50%, finalmente el TEAC ha acabado dando la razón al afectado, permitiéndole aplicar la deducción sobre la totalidad de las cuotas hipotecarias satisfechas (con el límite anual máximo de 9.040 euros).

Según el TEAC, en estos casos la deducción por compra de vivienda no puede quedar vinculada al porcentaje de titularidad del pagador. Aunque este solo tenga el 50% de la propiedad, puede disfrutar del incentivo por el 100% si asume el pago de la totalidad de las cuotas. Limitar la deducción supondría un enriquecimiento injusto para Hacienda, que estaría restringiendo un beneficio fiscal al que tenía derecho la unidad familiar con anterioridad a la resolución judicial.

El TEAC también ha aclarado que, si la resolución judicial establece que el que debe asumir el 100% de la hipoteca de la vivienda es el cónyuge que sigue viviendo en ella con los hijos, dicho cónyuge también tiene derecho a disfrutar de la deducción por compra de vivienda por todas las cuotas anuales satisfechas por la misma razón (aunque solo sea propietario del 50% del inmueble).

El TEAC ha argumentado que limitar la deducción en estos supuestos supondría un enriquecimiento injusto para Hacienda, que estaría restringiendo un beneficio fiscal al que tenía derecho el matrimonio con anterioridad a la resolución judicial.

Posturas anteriores de la Administración en caso de separación

La DGT ha señalado que, si un contribuyente es propietario de una parte de la vivienda, la deducción se limita a las cantidades que satisfaga para la adquisición de su parte indivisa de dicha vivienda, aunque abone íntegramente el préstamo hipotecario que se solicitó para su adquisición (entre otras, DGT CV 23-4-19 V863-19 y DGT CV 10-11-21 V2742-21); criterio que ahora procede matizar con la Resolución emitida por el TEAC en unificación de criterio.

Fuente: LEFEBVRE